El CEAMSE sostiene un consenso enterrador: tapar la basura bajo tierra. Los recicladores proponemos otra lógica: cuidado, recuperación y dignidad.
Introducción
¿De verdad la basura desaparece cuando el camión se la lleva?
Cada noche, Buenos Aires confía en un acto de magia: el enterramiento en los rellenos del CEAMSE. Desde 1977, este organismo sostiene lo que llamo “consenso enterrador”: la ilusión de que tapar residuos bajo tierra equivale a resolver el problema.
Pero la basura no desaparece. Bajo esas montañas se esconden:
-
Metano inflamable
-
Lixiviados tóxicos
-
Desigualdades sociales
-
Huella de un consumo desmedido
Frente a la lógica del ocultamiento, los recicladores urbanos proponemos otra mirada: cuidado, recuperación y responsabilidad compartida.
El pensamiento mágico del enterramiento
El consenso enterrador funciona como un pensamiento mágico: “si no se ve, no existe”.
➡️ Igual que un niño que se tapa los ojos, la tecnocracia porteña cree que cubrir con tierra toneladas de residuos es equivalente a resolver el problema.
Este higienismo disfrazado de técnica esconde conflictos sociales y políticos. El relleno sanitario fabrica la ficción de una ciudad limpia y global, mientras la periferia carga con las cicatrices de lo que se oculta.
Basura y biopolítica: quién paga el costo ambiental
El CEAMSE no gestiona solo residuos: gestiona cuerpos y territorios. Decide:
-
Qué zonas serán parques.
-
Qué territorios quedarán condenados como espacios de sacrificio ambiental.
El enterramiento traslada pasivos ambientales al conurbano bonaerense, mientras la Capital luce reluciente. Es una forma de colonialismo intrametropolitano:
CABA consume y expulsa, PBA recibe y padece.
La lógica del reciclador: cuidado frente a ocultamiento
Donde el CEAMSE ve basura, el reciclador ve materiales, genealogías y futuros posibles.
-
Cartón → cuadernos
-
Botellas → nueva materia prima
-
Latas → reinsertadas en la industria
El reciclador no niega la basura: la enfrenta. Separa, clasifica y resignifica. De esa práctica nace dignidad: transformar desecho en materia prima y exclusión en oportunidad.
El pacto político del consenso enterrador
El enterramiento es un pacto de poder entre Estado, empresas y tecnócratas.
-
Se gastan millones en tapar residuos.
-
Se destinan migajas a las cooperativas de recicladores.
La voz de quienes sostenemos la sustentabilidad urbana queda invisibilizada en las mesas de decisión. Mientras tanto, el modelo político perpetúa el flujo constante hacia los rellenos, hipotecando el futuro ambiental y social.
Sociología de la invisibilización
El entierro no solo oculta residuos: también oculta a quienes los trabajan.
El prejuicio de que “la basura es sucia” recae sobre los recicladores. Sin embargo:
-
Cada kilo recuperado tiene valor ambiental (menos residuos enterrados).
-
Y también valor social (más ingresos para familias excluidas).
Los rellenos profundizan desigualdades territoriales. El reciclaje abre un horizonte de empleo verde, dignidad y justicia ambiental.
Conclusión: romper el mito del entierro
El CEAMSE es símbolo de una cultura política que prefiere ocultar antes que transformar. Ese es el consenso enterrador: un acuerdo para no ver, para no cambiar.
Desde la voz del reciclador afirmamos:
“La basura no desaparece bajo tierra: se convierte en deuda ambiental, enfermedad y desigualdad. Cada material recuperado es futuro rescatado.”
Necesitamos un Estado que reconozca la economía popular del reciclaje, que apueste a la recuperación, el reciclado y la reducción, no al ocultamiento.

Comentarios
Publicar un comentario