Meta descripción: El sistema de reciclaje seco en CABA combina cooperativas, logística estatal y diferentes métodos de recolección. Conocé sus actores, modalidades y tensiones.
Introducción: Un sistema en movimiento (y en disputa)
La recolección de residuos secos en la Ciudad de Buenos Aires no es un sistema uniforme ni estático. Está compuesto por una serie de dispositivos, actores y lógicas que se superponen y tensionan entre sí. Desde cooperativas cartoneras hasta camiones automatizados, desde campanas callejeras hasta acuerdos con grandes empresas: el reciclado urbano es hoy un campo de gestión fragmentada pero fundamental para el ambiente y la economía social.
Los actores principales del reciclaje seco
El sistema de reciclaje seco en CABA se apoya en:
12 cooperativas de recuperadores urbanos que operan en zonas asignadas.
La Dirección General de Reciclado (DGOR), encargada de coordinar la política pública.
Empresas contratadas para logística y mantenimiento de ciertos dispositivos (como las campanas).
La ciudadanía, que participa con mayor o menor compromiso en la separación en origen.
Modalidades de recolección de residuos secos
Actualmente, los residuos secos se recolectan mediante:
1. Puerta a puerta cooperativo
Recuperadores Ambientales recorren zonas asignadas recolectando reciclables separados en origen. Es el núcleo del sistema con inclusión social.
2. Campanas callejeras
Contenedores verdes para reciclables ubicados en la vía pública. Recolectan alto volumen pero con alta contaminación.
3. Grandes generadores
Escuelas, supermercados, empresas y consorcios con alto volumen de residuos. Se recolectan con logística diferenciada.
4. Puntos verdes fijos y móviles
Contenedores adaptados en plazas o camiones itinerantes donde los vecinos pueden dejar materiales reciclables. Cumplen un rol educativo.
5. Recolección informal
Cartoneros no integrados al sistema oficial siguen operando en paralelo, muchas veces en condiciones precarias.
6. Eventos especiales
Jornadas en escuelas, ferias o barrios donde se promueve la separación y entrega voluntaria de reciclables.
Lo que funciona y lo que no
Fortalezas: inclusión social de cooperativas, cobertura territorial, presencia simbólica del reciclado en el espacio urbano.
Debilidades: falta de inversión, contaminación del material, superposición de lógicas, desigualdad en la distribución de recursos.
Conclusión: Un sistema en tensión, pero con potencial
La Ciudad ha construido un sistema de reciclaje seco que incluye una fuerte presencia de actores sociales organizados. Sin embargo, la falta de inversión y planificación integral pone en riesgo su sostenibilidad. Mejorar el sistema requiere integrar las distintas modalidades, fortalecer el rol de las cooperativas, aumentar la inversión logística y fomentar una cultura ciudadana del reciclado.




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